
HÉCTOR PALHARES MEZA | CURADURÍA E INVESTIGACIÓN
El gran deseo de establecer la paz con México en términos liberales y honrosos, y la buena voluntad de este gobierno para determinar nuestra frontera y arreglar otras causas de diferencia […].
Sobre la guerra con México
JAMES KNOX POLK
Presidente de los Estados Unidos (1845-1849)
Con motivo de los ciento sesenta años de la batalla de Buena Vista (22 de febrero de 1847), una de las doce que se libraron durante la guerra entre México y los Estados Unidos, exhibimos las litografías que el artista alemán Carl Nebel ejecutó sobre el tema. La colección completa que forma parte del acervo de Museo Soumaya se engalana gracias a la reciente edición comentada por don José E. Iturriaga Sauco, quien cita las palabras del general Zacarías Taylor para revivir el momento más crítico del enfrentamiento: El fuego de nuestra artillería era […] de los más destructores: abría espacios a cada momento en las filas de los enemigos y la constancia con que la infantería mexicana resistía este cañoneo, fue un hecho que llamó la atención y admiración de todos.
Luego de las tensiones suscitadas por la pérdida de Texas, el general Antonio López de Santa Anna [1794-1876] tuvo que asumir un nuevo episodio bélico con el país vecino del norte. Los pormenores del conflicto: lugares, hechos militares, negociaciones y características del enemigo quedarían registrados en una obra emblemática: The War Between the United States and Mexico Illustrated (La guerra entre los Estados Unidos y México ilustrada), con la pluma del periodista estadunidense George Wilkins Kendall y las litografías de Carl Nebel.
Batalla de Buena Vista, cercana a La Angostura, Coahuila, muestra un escenario ideal, acorde a las |
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inquietudes artísticas del Romanticismo decimonónico. La Sierra de Zapalinamé –gentilmente identificada por don Jesús Sepúlveda Mejía– fue el marco para el combate que tuvo lugar en las planicies del norte del país. La avanzada yanqui –con un ejército que luce impecables uniformes de campaña azules– se dirige hacia el centro del campo de batalla, donde la polvareda de los cañones difumina el encuentro de los contrincantes.
Con el dominio de territorios ricos en materia prima y mano de obra, los Estados Unidos habían emprendido hacia el primer tercio del siglo xix una carrera expansionista para fortalecer su industrialización. Las tres rutas principales de crecimiento fueron el Atlántico, el Pacífico y nuestro país. En la obra El Destino Manifiesto. Sus razones históricas y su raíz teológica, el historiador Juan Ortega y Medina explica que [se trataba de] bienes materiales que Dios les concede como su pueblo elegido. En suma, la colonización planteaba regeneración espiritual, despojo de tierras y civilización protestante.
Los ajustes que el México independiente tuvo que llevar a cabo, luego de la ruptura con España, dieron lugar a varias décadas de inestabilidad como efecto de la pugna por el poder. Los conservadores buscaban una vuelta al antiguo régimen de privilegios en la milicia, la política y la Iglesia. El partido liberal, en cambio, apostaba por un gobierno republicano y democrático que garantizara el cumplimiento de la Constitución.
En tiempos de Fernando VII (1784-1833), se otorgó licencia a trescientos norteamericanos para establecerse en nuestro territorio. Los colonos se asentaron en San Antonio de Béjar (antigua provincia de Coahuila y Texas de Nueva España). Su férrea moral para el trabajo y la idea de encontrar la Nueva Jerusalén en estas tierras los llevó a impulsar una economía agrícola y ganadera. |
El general Antonio López de Santa Anna, cuya política centralista lo había hecho descuidar los territorios alejados de la capital, firmó la separación de Texas. La investigadora Fabiola García Rubio afirma que: […] el expansionismo, auspiciado, entre otras cosas, por la búsqueda de minerales, las oportunidades para el comercio y la realización de actividades especulativas fue el fermento que influyó en casi toda la población estadunidense para apoyar la decisión, si no de una guerra, sí del incremento de sus linderos geográficos.
Doce batallas tuvieron lugar como desafío militar e ideológico entre países vecinos, donde […] la guerra fue una ventana a través de la cual los americanos vieron una extraña y exótica tierra, con diferentes maneras, costumbres y actitudes, en palabras de Robert Ryal Miller.
Cada episodio fue narrado minuciosamente por el periodista George Wilkins Kendall, corresponsal en México bajo las órdenes del general William Worth. Oriundo de Mount Vernon, New Hampshire, pasó mes y medio en la capital mexicana desde la cual enviaba sus notas al periódico Daily Picayune de Nueva Orleáns. A partir de ellas escribiría un testimonio vívido y presencial de los hechos: The War Between the United States and Mexico Illustrated, publicado en el mes de enero de 1851, con un tiraje de quinientos ejemplares, que se vendieron en treinta y cuatro dólares cada uno en edición rústica. Para ilustrar las batallas, recurrió al arquitecto y dibujante Carl Nebel. |
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El artista había pasado una larga temporada en México, entre 1829 y 1834, inspirado por la lectura de las obras de Alexander von Humboldt. En su estancia realizó cincuenta dibujos sobre el paisaje, la arqueología, los tipos étnicos y el costumbrismo nacional, que aparecieron en 1840 bajo el título: Viaje pintoresco y arqueológico sobre la parte más interesante de la República Mexicana. Por solicitud de Kendall, el autor trabajó durante cuatro años en la elaboración de las ilustraciones sobre la guerra entre México y los Estados Unidos. No sabemos si durante este periodo volvió a nuestro país. Sin embargo, es interesante analizar la visión de los hechos que plantean sus obras.
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Los dibujos de Nebel fueron reproducidos con la técnica de la litografía, inventada en Alemania por Alois Senefelder en 1799. En ellos rescató la intención triunfalista del discurso estadunidense. Las amenazas del ejército mexicano quedaron supeditadas a las estrategias y arrojo del contrincante. García Rubio plantea que se trató de una verdadera campaña propagandística […] que muestra que la misión de Estados Unidos era difundir la democracia en el resto del mundo, aludiendo a los preceptos del Destino Manifiesto.
La entrada del general Scott a México contiene varios elementos simbólicos. El zócalo capitalino se extiende a los pies de la Catedral de México, flanqueada por el Palacio Nacional y la esquina de la antigua calle de Plateros. En primer plano el general Winfield Scott, luciendo el traje de gala y montado en un caballo alazán, se entrevista con el general Quitman para girar instrucciones administrativas sobre la ciudad recién tomada. Las barras y las estrellas, en exagerado tamaño, ondean en el asta del palacio. |
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En la puerta de la vinotería de Plateros –expendio de licores–, coexisten diferentes tipos populares del México decimonónico. Destacan los léperos, que portan sarape y huaraches –a través de quienes la literatura y la moral de entonces reprobaban la violencia, el hurto, la rapiña y el alcoholismo–. Uno de ellos se agacha sobre el piso adoquinado para tomar una piedra y arrojarla sobre el ejército invasor.
La impecable formación marcial, la pulcritud de las calles y la ausencia de cadáveres y sangre que dejó la toma de la ciudad son elementos que dan cuenta de la idealización que hace Nebel del pasaje histórico. El especialista en iconografía Régis Debray explica que: […] una imagen es una presentación narrativa de los [sucesos], pero al mismo tiempo ofrece una comunicación visual, ya que se trata de una exteriorización de las cosas que lleva consigo un sistema de creencias, en el que cada uno de los elementos presentes y ausentes tiene un significado, de ahí que se considere que ver es proponer una interpretación.
Fue de este modo que la imagen se resignificó para justificar los argumentos del vencedor y del vencido. De ahí que Carl Nebel, en sus doce litografías, ofreciera sobre todo el retrato de la mirada de una época.
Carl Nebel |Batalla de Buena Vista, cercana a La Angostura, Coahuila/ Battle of Buena Vista (detail) | c. 1847 – 1851
| Litografía con gouache y acuarela | | Impresa en la calle Siena 57, París, Francia | Mancha: 27.5 x 42.5 cm | Papel: 45 x 60 cm
Carl Nebel | La entrada del general Scott a México / General Scott’s Entrance into Mexico| c. 1847 – 1851
| Litografía acuarelada | Impresa en la calle Siena 57, París, Francia
| Mancha: 28 x 43 cm | Papel: 45 x 60 cm |
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