Pesadilla de guerra, sueño de paz

DIEGO RIVERA FUE UNO DE LOS REPRESENTANTES DE LA ESCUELA MEXICANA DE PINTURA QUE CON MAYOR FUERZA MOSTRÓ LA DIMENSIÓN POLÍTICA TANTO EN SU OBRA COMO EN SU VIDA. SE DIJO SIEMPRE DE IZQUIERDA. EN 1922 INGRESA AL PARTIDO COMUNISTA MEXICANO. CON UN GRUPO NUMEROSO DE COLEGAS FUNDA EL SINDICATO DE OBREROS, TÉCNICOS, PINTORES Y ESCULTORES. EN 1927 RIVERA VIAJA A LA ENTONCES UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS (URSS) CON UNA DELEGACIÓN MEXICANA PARA LOS FESTEJOS DEL DÉCIMO ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE.


Diego Rivera

Trazo para el mural pesadilla de guerra, sueño de paz
1952
Carboncillo sobre papel
410 X 1000 cm

Por sus opiniones y manifestaciones, Rivera fue un artista controvertido. De los tres grandes muralistas fue el que vivió más pública su vida privada, en parte por su carácter explosivo, sus innumerables relaciones amorosas – la más importante con Frida Kahlo– y sus actitudes oposicionistas, una de las más sonadas en 1933 cuando en el Rockefeller Center de Nueva York, su obra El hombre en la encrucijada, incluyó –entre otras provocaciones– una gran imagen de Lenin. La pintura fue destruida.

En 1952 el Instituto Nacional de Bellas Artes le encarga un cuadro de dimensiones monumentales para la exposición Veinte Siglos de Arte Mexicano que itineraría por varias ciudades de Europa.

La obra Pesadilla de guerra. Sueño de paz fue censurada por las autoridades culturales de nuestro país. Diego Rivera montaría en cólera, con lo que daría inicio la muy citada enemistad de Rivera con Carlos Chávez, entonces director del INBA, y Fernando Gamboa, el más célebre de los museógrafos mexicanos

En protesta por este hecho el autor decide enviarlo a un país de la cortina de acero. El gran lienzo desapareció. Existe el trazo original, desde hace unos meses bajo el resguardo de Museo Soumaya. El espléndido carboncillo sobre papel de 4.5 x 10 metros da cuenta, con pequeñas diferencias, del proyecto general de la obra concebida por el autor.

La pieza constituida por nueve fragmentos permaneció inédita por más de medio siglo con Rina Lazo, ayudante de Rivera. Recientemente este trabajo se exhibió por primera vez en la muestra del Museo Mural Diego Rivera Los muros en Papel en 2003 y en la exposición conmemorativa de los 70 años del Palacio de Bellas Artes en el 2004, Quimera de los murales.


EL TEMA Y LOS PERSONAJES

En esencia la obra plantea la paz entre las dos potencias mundiales de entonces: Estados Unidos y la Unión Soviética. Para ello el pintor ha dispuesto en el extremo izquierdo, separados por un mundo como escritorio, a Stalin y Mao Tse-Tung que ofrecen en actitud victoriosa una paloma a tres personajes que significan Norteamérica, Inglaterra y Francia: el Tío Sam, John Bull y Marianne, respectivamente. Hay también soldados en posición de fusilamiento, otros crucificados. Civiles colgados. Al centro, en segundo plano, la bomba atómica estalla.

Como parte de la impronta del célebre pintor de Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central (1947) una legión de protagonistas del ámbito cultural mexicano habitan la escena. A saber: Frida Kalho, en silla de ruedas y sostenedores del pensamiento agrarista y Ruth Rivera, hija del autor.

Dos figuras, típicos personajes riverianos en cada extremo del gran dibujo equilibran la narración: una indígena que de espaldas sujeta de la mano a una niña y carga en sus espaldas a un pequeño que mira al espectador. Al otro lado un hombre que a manera de tameme carga varias cajas. La parte urbana sugerida es sin duda el centro histórico de la ciudad de México:más precisamente la Calle San Juan de Letrán, hoy Eje central, con el legendario Cine Maya.
Diego Rivera
Trazo del Retrato de Chela Monrroy
para el mural Pesadilla de
guerra, sueño de paz
1952
Carboncillo sobre papel
110 x 125.5 cm

Presentamos dos apuntes que forman parte del proyecto general de Pesadilla de guerra. Se trata de los retratos de personas próximas a la vida política y privada de Diego. Antonio Luna Arroyo (que no aparece en el dibujo), distinguido abogado que sería director jurídico de la Secretaría de Agricultura y Ganadería y consejero presidencial de Manuel Ávila Camacho. Por su preeminencia en asuntos del campo es de suponer que Luna Arroyo mantuviera con nuestro pintor –que solía tratar en su obra temas de la Revolución Mexicana, en sus consignas de “tierra y libertad”–, una fuerte relación. El otro es la imagen de Chela Monroy, hermana de Guillermo Monroy, sería muy cercana a la vida cotidiana de la pareja Rivera-Kahlo. Boceto firmado por Rivera es la figura que marca el centro exacto de Pesadilla de guerra, sueño de paz.

EN BUSCA DE UN MURAL


Diego Rivera

Pesadilla de guerra, sueño de paz
1952
Óleo sobre bastidor
paradero desconocido
Archivo CENIDIAP/INBA

El hecho de que el óleo Pesadilla de guerra, sueño de paz
se encuentre extraviado hace de este apunte a tamaño
real un documento invaluable

Trazo inicial, extraordinario en su calidad de dibujo origen que precede la pintura, a esta calca, como se llama también al carbón sobre papel satinado, la envuelve una historia singular. El hecho de que el óleo Pesadilla de guerra, sueño de paz se encuentre extraviado hace de este apunte a tamaño real un documento invaluable. Como sabemos, en el 2000 se localizó en el Museo Pushkin Gloriosa victoria, obra que por mucho tiempo apareció en los catálogos de Rivera con el status de ubicación desconocida.

Sobre el paradero de la tela Pesadilla de guerra, sueño de paz se tejen varias historias: que podría estar en alguna bodega olvidada de China junto con un cuadro de Frida, La mesa herida de 1949. Otros piensan que la obra pudo ser destruida durante la Revolución Cultural de Mao. Un funcionario mexicano creyó ver el gran lienzo enrollado entre las rendijas de una bodega de acervo a la cual no permitieron el paso. Para otros es posible que haya tenido el mismo destino de su similar y se encuentre guardado en los sótanos de algún museo moscovita. En tanto no se encuentre, la obra de Museo Soumaya es señero testimonio del una pieza desaparecida de uno de los pintores más estudiados del arte nacional del siglo XX.

¿Y si se encuentra? Esta historia continuará...

Un agradecimiento a Américo Sánchez, director de Museo Mural Diego Rivera, por compartir sus conocimientos acerca de la pieza.

MÓNICA LÓPEZ VELARDE ESTRADA | CURADURÍA E INVESTIGACIÓN

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