La histórica
Batalla de Puebla
  CONDUMEX EN MUSEO SOUMAYA

TRAS LA GUERRA DE REFORMA EL GOBIERNO MEXICANO SE ENCONTRÓ SIN RECURSOS PARA CUBRIR LOS GASTOS QUE ÉSTA HABÍA ORIGINADO, ASÍ COMO LOS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.

Fue así que en 1861 el presidente Benito Juárez estuvo obligado a suspender los pagos destinados a la deuda externa por dos años para cubrir las necesidades del país y de su población, lo que propició la intervención de los acreedores.
Carta de Porfirio Díaz a Nicolasa Díaz.
10 de mayo de 1862. Fondo CXIX-I. Colección del Centro de Estudios de Historia de México CONDUMEX


DEL CONFLICTO ECONÓMICO A LA GUERRA

España, Inglaterra y Francia, preocupados por el incumplimiento de sus créditos, llegaron a México, España en diciembre de 1861 y las fuerzas inglesas y francesas en enero del año siguiente. Con un ultimátum dirigido a Juárez se pedía el arreglo económico, y el presidente mexicano manifestó su intención de llegar a un acuerdo amistoso que convocara el Ministro de Relaciones Exteriores Manuel Doblado.

Las naciones aliadas aceptaron la propuesta del gobierno mexicano firmando los Tratados de Soledad, pero en marzo de 1862 desembarcó en Veracruz el conde Laurencez con refuerzos para los franceses; cuando España e Inglaterra se dieron cuenta de la intención del Francia para derrocar al gobierno de Juárez declararon roto el acuerdo antes mencionado y se reembarcaron con sus tropas.

El ejército francés ordenó el avance de sus tropas que constaban de seis mil hombres, apoyándolos algunos grupos de conservadores, al ver esto Laurencez creyó tener la victoria y vencer con facilidad al ejército mexicano que tan sólo contaba con cuatro mil efectivos, por lo que decidió el ataque.

El 5 de mayo de 1862 las fuerzas mexicanas que constituían el ejército Oriente comandado por el general Ignacio Zaragoza y apoyado por los generales Miguel Negrete, Felipe Berriozabal, Juan N. Méndez y Porfirio Díaz, enfrentaron a los zuavos, como también se les decía, días antes en Acultzingo y después en la zona de fuertes de Loreto y Guadalupe, Aranzazú, la Garita de Amozoc y la Plazuela de San Román hasta el Barrio de los Remedios.

El regimiento invasor, que era en ese momento uno de los mejores en el mundo por su entrenamiento y disciplina, y que había logrado conseguir en Europa grandes triunfos hasta llegar a ser considerado como invencible, fue rechazado en varias ocasiones al intentar tomar los fuertes. Los mexicanos, además de la artillería también se defendieron con herramientas caseras y de labranza, por la tarde una fuerte granizada obligó a los franceses a retirarse del campo de batalla.

El triunfo mexicano fue comunicado por el general Ignacio Zaragoza al presidente Juárez: hoy las armas nacionales se han cubierto de gloria, la noticia llenó de júbilo a todo el país.


Aunque el triunfo fue momentáneo, esta batalla es
importante para nuestro país debido a que simboliza
el valor de los mexicanos al defender la integridad
nacional ante las fuerzas extranjeras.


NOTICIAS DEL TRIUNFO

La carta del general Porfirio Díaz dirigida a su hermana Nicolasa es testimonio de esta victoriosa lucha. Lo resguarda el Archivo de Estudios de Historia de México CONDUMEX en el fondo CXIX-I. Fue escrita el 10 de mayo de 1862, es decir, cinco días después de la batalla en Puebla, cuando el general era muy joven tenía treinta y dos años. En ella da algunos detalles de la batalla contra los franceses:[...] comenzamos el sainete a las once de la mañana y esto fue hacer carne hasta las 6 de la tarde que el enemigo comenzó a correr, hemos tenido pérdidas muy considerables, pero hemos matado muchos monsieures;[...] 1

La satisfacción por haber logrado el triunfo se hace notar con muestras de alegría, ya que se enaltece el lábaro patrio:[...] En fin yo nunca había tenido mas gusto así día mas grande y día memorable 5 de Mayo, día grande y de gloria. [...][...] No hay soldados como los ntros que no nos cuenten batallas de Magenta Solferino Austerlis y Crimea que todas estas cruces y laureles han venido a adornar el pie de la bandera mexicana.[...]

Los lazos fraternales entre Porfirio y sus hermanos siempre fueron muy fuertes y no perdía oportunidad para dar sus muestras de cariño, en especial a su sobrina Delfina Ortega, hija de su hermana Manuela y con quien en 1867 contraería matrimonio: Ruega a Dios que no me vuelva loco del gusto, da un abrazo a Delfina y manda a tu hermano que te quiere.

Aunque el triunfo fue momentáneo, esta batalla es importante para nuestro país debido a que simboliza el valor de los mexicanos al defender la integridad nacional ante las fuerzas extranjeras.

El Centro de Estudios de Historia de México CONDUMEX, con el esmero y cuidado en conservar los testimonios de la historia de nuestro país, seguirá alentando a los investigadores a difundir las acciones de nuestro pasado.



MONSERRAT UGALDE BRAVO | INVESTIGACIÓN


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