Inventarios de alhajas y demás bienes pertenecientes
al sagrario de la Catedral Metropolitana.
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Durante el siglo XVIII, el devenir histórico de nueva España sufrió profundas Transformaciones derivadas del cambio dinástico español. A la muerte de Carlos II, Rápidamente fue proclamado rey el príncipe galo Felipe de Anjou (Felipe V). Tras la coronación comenzó el reinado de la dinastía Borbón en España. Con ella, las modernas influencias francesas reformaron tanto a la península Ibérica como a las posesiones de ultramar.

El primer virrey novohispano nombrado por un Borbón fue Francisco Fernández de la Cueva, duque de Alburquerque. Durante su gobierno (1702-1711) la mayor parte de las recaudaciones se destinaron a la protección de las fronteras, por un posible ataque de las potencias enemigas de España. Una de las primeras medidas fue hacer efectiva una disposición real que exigía al clero la décima parte de sus ingresos, lo que propició el primer enfrentamiento entre los borbones y la Iglesia.

LA NUEVA RUTA

El clero que se había mantenido con poder e independiente del Estado en los primeros dos siglos virreinales, pronto vio amenazada su estabilidad. Durante el régimen de Carlos Francisco de la Croix la tensión entre la Iglesia y el gobierno aumentó, debido al fortalecimiento del clero secular y la cada vez más marcada política en contra de las órdenes mendicantes. Durante la colonización, la corona y el Papa se habían apoyado en estos misioneros, ante la escasez de clérigos seculares; pero ya para el siglo XVIII poseían una gran cantidad de curatos a lo largo del territorio y, al estar sujetos exclusivamente a sus superiores, no tenían una subordinación directa al rey. El Estado tenía interés en la secularización porque los frailes no eran dóciles y, en cambio, el clero secular era nacional y estaba inclinado a la obediencia real.

LETRAS DEL AYER

Este documento que resguarda el archivo del Centro de Estudios de Historia de México CONDUMEX, en el fondo CCIII manifiesta la situación de los bienes de la Iglesia durante uno de los siglos más conflictivos del virreinato:
Ymbentarios de Las Alajas, y de mas vienes pertenecientes á Este Sagrario de esta santa Iglesia católica por Mandato, del ilustrísimo señor doctor don Manuel Rubio Salinas, por la Gracia de Dios, y de la Sancta Sede Apostólica, Arzobispo de México y su Arzobispado, del Consejo de su Majestad Excelentísima. A pedimento del Bachiller don Agustín de Verdiguer.

Por lo general, los inventarios de los templos se hacían en tiempos de crisis, que coincidían con los cambios drásticos de administración. La llegada del nuevo sacristán para la primavera de 1751 hizo evidente la necesidad de un escrupuloso conteo, que debido a su importancia se realizó ante distinguidos personajes:

Sacristán Mayor, Abogado de la Real Audiencia, de esta Corte y pressos del Santo Oficio de la Inquisición de este Reyno, Examinador Sinodal, Juez Provisor, y Vicario General de este Arzobispado de Yndios y Chinos, que fuê y actual cura mas antiguo del Sagrario de esta Santa Ylessia católico por su magestad que Dios Guarde.

Para confirmar con certidumbre el contenido de la relación, se buscó la presencia del cura más longevo. 410 artículos conforman el acervo catedralicio, así: “plata, calizes, lamparas, ciriales, candeleros, blandones, atriles, caxas, vasos, yncensarios, orna-mentos, capas sueltas, casullas, estolas sueltas viejas, muzetas, vissos, visos chicos, albas, almaizales, cíngulos, amitos, purificadores, corporales, man-teles, palias, missales, paños de comunion, capillos, frontales, quadros, alfombras y cortinas”, más que una interminable lista de artículos se convierte en un testimonio que muestra la riqueza en el rito católico. Del mismo modo, es un factor que nos permite comprender la capacidad crediticia de la Iglesia, que incluso llegó a sostener la economía novohispana. Cabe mencionar que la comunidad con frecuencia hacía donaciones muy importantes y herencias a la Iglesia:

Ytten, Vn testimonio de la Cláusula número cuarta del testamento de doña Maria Antonia Perez de Albornoz, su fecha 20 de octubre de 1730, por Antte Juan Antonio de Arroyo, escribano real de 200 pesos para que con sus Reditos, se celebrase vna Misa Cantada en la octaba del Corpus de dicho Sagrario para la susuodicha.

El escrito concluye con la aceptación de todo lo contenido en el inventario: “se da por contento y entregado á toda Satisaccion y se Obliga atener los de manifiesto, y con todo guarda y Custodia para entregarlos todas las veces que se mande”.

Este tipo de inventarios nos lleva a conocer otros aspectos de la Iglesia durante el siglo XVIII, cuyas reformas sobrevivieron hasta 1855 cuando el entonces juez de la Suprema Corte de Justicia, Benito Juárez, promovió una ley que suprimió los fueros del clero y del ejército. Más adelante, con la Carta Magna de 1857 y la ley Lerdo, Ignacio Comonfort aplicó la desamortización de los bienes eclesiásticos y por consiguiente, la separación entre la Iglesia y el Estado fue inminente. El acervo eclesiástico se atomizó, por ello este documento no se encuentra en el archivo catedralicio, así que hoy gracias al CEHM-CONDUMEX podemos admirar una parte de los tesoros y la historia que guarda nuestra Catedral Metropolitana.

ALFONSO MIRANDA MÁRQUEZ | CURADURÍA E INVESTIGACIÓN

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1.Inventarios de alhajas y demás bienes pertenecientes al Sagrario de la Catedral Metropolitana 1751 Manuscrito primario Fondo CCIII Archivo del Centro de Estudios de Historia de México CONDUMEXl