|
|
Al
interior de un taller de plata |
___________________________________________________________________________________________ |
Durante
el siglo XVII España vivió una severa crisis financiera,
que en vano intentó solucionar con préstamos forzosos
y excesivos impuestos hacia sus posesiones de ultramar. Aún
así, desde 1650 se observó un notable desarrollo
económico novohispano ante el incremento sostenido de
la población. La minería fue una de las empresas
más importantes para el desarrollo del virreinato. |
|
|
Juicio
entre Ygnazio de
Aguado y Bartholome
Vasquez de Arandas
1684
Manuscritos e impresos
del gremio de plateros
Fondo XIV
Col. Enrique A. Cervantes
Archivo del Centro de
Estudios de Historia
de México CONDUMEX |
|
Los centros mineros
propiciaron tanto la expansión del territorio como el
que las nuevas zonas se ocuparan. Pronto fue necesario el traslado
de mano de obra, primero de indígenas y después
de esclavos negros. Si bien las condiciones de trabajo fueron
excesivas, como indica Antonio Rubial, la extracción
de metales insertó a la Nueva España en el proceso
capitalista mundial, que pronto tuvo una importante presencia
en todas las posesiones españolas y que más tarde
se convertiría en un punto de referencia para los mercados
internacionales. |
|
El
gremio de plateros y joyeros, fue fundamental en la dinámica
económica desde principios del siglo XVII. A pesar de
que la Corona apreciaba más el oro peruano, mantuvo el
estanco o monopolio del azogue (mercurio) indispensable para
la extracción de la plata. Por otra parte, desde 1530
se establecieron ordenanzas que reglamentaban al gremio, y con
el propósito de controlar su calidad y pago al fisco,
se obligaba a cada taller a marcar la plata con diversos punzones
según el real de minas.
Pertenecer
al selecto grupo de plateros conllevaba un estatus privilegiado;
para entrar a él se debían rendir complicados
exámenes. Por tratar de alcanzar una mejor posición,
era frecuente que los agremiados se involucraran en pleitos.
Así, este testimonio que resguarda el Centro de Estudios
de Historia de México CONDUMEX nos permite comprender
una faceta diferente de la realidad económica novohispana.
|
|
Las fojas del
documento están presididas por un Crismón o signo
de la Cruz, que hace una referencia explícita: lo escrito
está siendo observado por Dios. Los sellos que se aprecian
después, servían para autentificar el alegato
y para que la Corona mantuviera el control del papel.
|
Este
juicio entablado entre plateros resulta gracioso:
“[Yo] Ignazio de Aguado Vezino de esta Cyudad [de México]
y oficial del Arte de Platero [...] Digo que don
Bartholome Vasquez Con fraude y malicia me Vendio Vn Cavallo
diciendo era bueno y bien acondicionado Sin tachas ni defecto
alguno en precio de quarenta pesos”.
Sin embargo: “Dicho
Cavallo asalido Con lesión por estar enfermo y lastimado
de los pechos que nop uede Servir para andar”. Además,
“El susodicho no me lo ha declarado por lo qual es
patente el fraude que Cometio en dicha Venta y mas cuando
dicho Cavallo atenido muchos Dueños Los quales Lo an
Vendido Con dicho defecto”. La petición del oficial es la siguiente:
“Condenar al dicho [maestro] que me restituya el precio
que Recivio para dicho Caballo
Con mas las Costas Diarias y menoscabos que
se me siguieren de esta demanda”. |
Es
interesante mencionar que la jerarquía dentro de los
sistemas gremiales a menudo dificultaba que el oficial llegara
a ser maestro, por lo cual, aunque cabe la posibilidad de la
legalidad de la demanda, considero que estos pleitos podrían
tratar de desacreditar a los maestros y así conseguir
la oportunidad de tener en posesión un taller. Al revisar
los juicios inquisitoriales que resguarda el Archivo General
de la Nación encontré múltiples casos donde
los oficiales denuncian al maestro de herejía, blasfemia
e incluso pactos con el diablo. Solange Alberro, Antonio Rubial
y María del Carmen Vázquez Mantecón han
señalado que estas acusaciones tenían un trasfondo
político, más que el culto a fuerzas del mal.
En realidad, los juicios terminaban con leves penalidades como
oraciones o ayunos, siempre presididos por el arrepentimiento.
No obstante, la sociedad los veía con recelo y de esta
manera se posibilitaba la movilidad gremial. |
|
Cabe señalar que en este juicio, el
maestro de la plata Bartholome Vasquez tuvo una interesante
defensa: “Como constancia
de información [...] selo bendio aprueba y que lo experimento
por bueno como es verdad que lo estaba quando le Selebre laventa
y lo acepto sin que hubiere defecto y por tal lo compre a Lorenzo
Sanchez maestro de herrador”.
“[...]
Pues en tiempo de quatro meses y mas que Se lo bendi no a dicho
Cosa alguna [...] Y es resultar ahora esta demanda es maliciosa
por que Pide aber enfermado el cavallo en el poder de el dicho
ignacio de aguado porque sirbiendose de el es posible que Se
aya benido el defecto que es cosa que en rato que se le debia
se lo maltratase”.
Por
lo tanto: “pido no estar
en obligacion de debolberle la cantidad que me dio [...] ¡Ser
justicia y Juro adios y ala Crus lo referido Es sierto y verdadero”.
El juicio continúa y la respuesta del oficial
no dilató: “Porque
aunque se quiere dar a entender me lo Vendio a prueba esto no
desvanece el que aya salido Con el defecto”.
La
querella llevó a declarar a dos testigos, por parte de
Ygnazio de Aguado a Domingo de Mirabel y Casavante, dueño
anterior del animal enfermo, quien dijo: “que
tiene el defecto y la leçion que en ella se menciona
y esto lo save porque [...] lorenzo Sánchez maestro de
herrador me dixo [...] Respecto de estar abierto de los pechos
y vencido de las manos”. No obstante, Antonio de
Mayas, herrero y maestro carpintero, el testigo de Bartholome
Vasquez afirmó que: “Ygnacio
lo tenia lastimado”.
|
|
Los estudios de
la economía Novohispana merecen una profunda revisión
con la riqueza de estos testigos de la sociedad virreinal. Durante
la segunda mitad del siglo XVII el crecimiento de los plateros
fue muy intenso debido al hallazgo de nuevos centros mineros;
así muchos oficiales emigraron a estos sitios y fundaron
prestigiados talleres, sobre todo en la zona del Bajío.
Los finos trabajos que hicieron famosos aquellos artesanos aún
pueden ser admirados tanto en México como en el extranjero. |
ALFONSO
MIRANDA MÁRQUEZ | CURADURÍA E INVESTIGACIÓN |
___________________________________________________________________________________________ |
|