Tengo hambre horrible de pintar, muchos años, muchas cosas. Nunca estuve más seguro de la exactitud de mis ideas.
David Alfaro Siqueiros, Carta a Angélica Arenal, 1938
[…] A Siqueiros no le basta con que su obra combata al fascismo; él necesita hacer efectiva su solidaridad internacional participando en la lucha directa. Viajó a España y peleó en la Guerra Civil donde alcanzó el grado de Teniente Coronel en la 29° División. De ahí el sobrenombre de El coronelazo. En su viaje de retorno hizo escala en París y Nueva York, allí Pierre, el hijo de Henri Matisse (1869-1954), quien dirigía una de las principales galerías de arte, lo invitó a hacer una exposición que el maestro preparó desde México. Entre las obras presentadas en el otoño de 1929 se encontraba El secreto.
La investigadora Esther Acevedo afirma que tras su estancia en Argentina, el artista usó el óleo en contadas ocasiones y fue a través de los nuevos materiales que expresó sus búsquedas. El empleo de la piroxilina o laca para pintar automóviles diluida en nitratos de acetona y alcohol al 70%, le permitió a Siqueiros trabajar con texturas diferentes para insertarse en la estética del México moderno, a través de líneas sinuosas y colores vibrantes. Teresa del Conde dice que no parece una obra creada por un recién combatiente.
[Estas cuatro mujeres] no lloran a los muertos, no evocan la destrucción, los estertores, los bombarderos, las fosas, las trincheras, los asaltos […] No acusan, no relatan. Siqueiros se concentra en sí mismo.
Por primera vez se expone en México esta obra que pertenece a uno de los periodos más interesantes del artista pues influyó la obra del gran pintor norteamericano Jackson Pollock (1912-56), y que prácticamente había sido olvidado en nuestro país. La pintura perteneció a la colección de Benjamín Weiss y en 2005 llegó a Museo Soumaya desde la Galería Mary-Anee Martin de Nueva York. |
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Obras contemporáneas a El secreto son: El sollozo, El sueño, Los gigantes, Selva eléctrica, Fuego o Tempestad. En todas ellas se vierte Siqueiros hacia adentro. Una introspección donde las figuras emergen de un fondo oscuro, cargado de la pasión del artista donde pueden advertirse las palabras del poeta Carlos Pellicer: El encuentro del hombre con la tierra y sus diferentes manifestaciones, alcanza en esta obra el valor cósmico entre el hombre y su creación. Cerca de los cien años del inicio de nuestra Revolución, sigue vigente la apuesta de Siqueiros de unión latinoamericana, anunciando la marcha de la humanidad…
Los pasaportes de Siqueiros1 |
Documento |
Nombre |
Fecha de nacimiento |
Pasaporte argentino de 1933 |
David Alfaro Siqueiros |
29 de diciembre de 1898 |
Pasaporte francés de 1938 |
David Alfaro Siqueiros |
29 de diciembre de 1899 |
Pasaporte chileno de 1941 |
José David Alfaro Siqueiros |
29 de diciembre de 1898 |
Pasaporte de pareja con Angélica Arenal de 1951 |
David Alfaro Siqueiros y Angélica de Siqueiros |
29 de diciembre de 1896 |
[1] David Alfaro Siquieros | El secreto | 1939 | Piroxilina sobre aglomerado | 44.7 x 49 .8 cm
[2] David Alfaro Siquieros | Autorretrato | 1946 | Carbón sobre papel | 38.6 x 32.4 cm
Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura 2008.
©D. R. David Alfaro Siqueiros/ México/ SOMAAP/2008
1Información obtenida de: Tibol, Raquel, “Según Cipriano Alfaro, su padre: Siqueiros nació en la Ciudad de México”, Proceso, No. 1439, 30 de mayo de 2004, pp. 62-63. |