ALFONSO MIRANDA MÁRQUEZ l DIRECCIÓN

Ante la salida del batallón de Miguel Miramón de Tacubaya, el acercamiento entre las Lombardo y la familia Mackintosh fue muy estrecho. Perry, joven muy bien educado en Europa, se acercó a Concha, quien con su ágil pluma desvela las argucias de las señoritas decimonónicas para conseguir el amor:

El inglés Perry que seguia vi/sitandonos […] quedó dueño del campo y redobló sus amabilidades con migo; pero sin hacerme ninguna declaración amorosa. A mi modo de pensar ese es el método mas peligroso y el que obtiene mayores resultados al hombre para conquistar el corazon de la muger; desgraciadamente, yo fui victima en esa ocacion y sensiblemente me fui interesan/do en el. Barias personas, sabiendo que Perry nos vi/sitaba, nos advirtieron que tubieramos cuida/do con él, pues era hombre peligroso en el senti/do de que enamoraba una Señorita y luego la dejaba plantada. Nos dijeron tambien que llebaba barios años de tener relaciones con una Señori/ta de las principales familias de México y que no trataba de casarse con ella. Yo todo eso lo hechaba en saco roto, sin embargo con pena sentia que mi corazon ya no estaba enteramente libre. Un dia me mandó llamar mi cuñada Nabora que estaba en México, diciéndome que tenia gran presicion de hablar conmigo; sali de Tacubaya acompañada de la nana Dolo/res, una de nuestras antiguas criadas, que habia ido á pasar unos días con nosotras al campo. Al llegar á la casa de mi cuñada, Dolores subió antes que yo para anunciar mi llegada á Nabora, luego llegué yo, y al pasar por donde estaba Dolores, esta se acercó á mi y me dijo al oido, “Ten cuida[do] he visto pasar á la niña Margarita (este era el nombre de la Señorita con quien Perry tenia amorios) y me parese que se ha escondido en una alacena”. Con este aviso entre tranquilamente á el tocador de mi cuñada, la cual me hiso sentar en un sofá que estaba delante de una alacena. “Tu sabes, me dijo, que la mejor de mis amigas, y á [quien] q[uiero] como a mi hermana, es Margarita que yo no se si sabes, que Perry tiene con ella relaciones amorosas desde hace algunos años, habiendo/le ofrecido casarse con ella, me han dicho que Perry te visita y te enamora, y deseo saber si es/to es verdad, y si tu le correspondes”?

Sin embar/go de que entre mi y Perry no existia aun ningu/na relacion amorosa “En efecto, dije á mi cuñada, ese Señor biene y me hace la corte” ¿“y tu lo quieres? “ciertamente, le contesté, pero para corresponder/le, he puesto por condicion que rompa con tu amiga, “eso es una infamia” me dijo Navora y tu no debes cometer esa accion” ¿que quieres? Le contesté, en materia del amor no se tiene con/ secuencia con nadie, sobre todo, no trato ni tengo que ver con tu amiga” Sali de alli dejando furiosa á mi cuñada, asi me vengué de su traicion y asi desengañé a la pobre Margarita que habia dado su corazon á quien no lo sabia apreciar ni lo merecia. Esa misma tarde volvi á Tacubaya y por fortuna mia se presentó por la noche Perry. Lo recibi muy friamente […] él lo notó y me dijo ¿que tiene usted?¿“que tengo”? le contesté, tengo que no quiero que buelva usted á poner los pies aquí, dicen que tengo amores con usted, mientras que está usted comprometido para casarse con Margarita G. y hoy mi cuñada me ha llamado

y me ha hecho mil interroga/ntes, teniendo escondida allí a Margarita para que me oyera, usted con sus visitas me comprome/te y por tanto lo saludo y no buelva usted”  […] Esto fue el golpe de gracia, que yo le di, al dia siguiente me escribió haciendome su declaracion en toda forma y á los pocos dias me dio la prueba de haber roto con Margarita. Teniendo ya mi corazon simpatias por él, se lo demostré, y asi se establecieron entre no/sotros unas relaciones amorosas que duraron poco mas ó menos año y medio […].



Memorias manuscritas de Concepción Lombardo de Miramón, “Capítulo III°: Mi juventud, quienes fueron mis verdaderos maestros. Tenancingo, Querétaro, vuelta á México”, Fondo DCCCII-2, T. 1, 1859-1917. Colección del Centro de Estudios de Historia de México CARSO. La paleografía es autoría de quien escribió este artículo; es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las abreviaturas se han desatado y para identificarlas se subrrayaron. Las diagonales indican cambio de renglón.
José María Martínez | Escribanía | c 1819 - 1823 | Plata repujada, pavonada y dorada l 27.5 x 19.5 cm

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