Juan Álvarez reunió en Cuernavaca a los representantes de cada uno de los estados para formar el Supremo Magistrado de la República. La entrada de Álvarez a la Ciudad de México, como presidente interino, el 4 de octubre de 1855, hizo que varios conservadores salieran de la capital, previendo una revuelta. En los pocos meses que duró su gobierno se promulgó una nueva constitución, así como la hoy conocida Ley Juárez, elaborada por don Benito Juárez mientras era Ministro de Justicia, la cual suprimía los fueros eclesiásticos y militares.
Al paso por la Plazuela de la Santa Veracruz para tomar la calle que conducia á la Alameda, vimos
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desembocar por alli una compañia de tropa con ademan de disparar sus armas. Detras de nosotras venia otra fuerza armada, que se preparaba á la lucha, nuestro cochero espantado se detubo en medio de la pla/za, las dos fuerzas iban a disparar, nosotras serbiamos de trinchera á ambos combatientes ¿que hacer? no podiamos pasar! yo me arme de valor, salté del coche, y grité á los soldados¡”no dispareis! dejadnos pasar ¿no ven ustedes que somos mugeres solas”?! El oficial que estaba delante de nosotras, hi/so seña al cochero de seguir su camino, pasamos en medio de los soldados y apenas habia/mos llegado á la mitad de la calle, oimos una terrible descarga de fusileria. Afortuna/damente no tubimos otra nobedad en el cami/no y llegamos á Tacubaya […]
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Las hermanas Lombardo y Partearroyo eligieron para su refugio un sitio internado en el campo a una legua y media de su casa: el pueblo de Tacubaya.
La Ciudad estaba en plena rebolucion, las tro/pas que se habian adherido al Plan de Ayutla, luchaban contra aquellas que habian quedado fieles al gobierno [de Antonio López de Santa Anna]. Cometimos la im/prudencia de ponernos en viage y atravesar la ciudad.
La casa que alquilamos […] era una bibienda baja bastante pequeña [….] a la izquierda del jardín estaba la abitacion de la familia Gorostiza [que] se componia de Doña Juana, la viuda del literato don Eduardo de Gorostiza […] De dos hijos varones, el mayor Eduardo, viudo y buelto á casar y con una numerosa familia: Vicente, que no habia inventado la pol/vora y que hablaba en español con un fuerte acen/to aleman , sin conocer ese idioma y Rosario de unos cuarenta años separada de su marido […]
Tacubaya en aquella época era el lugar mas agradable y mas de moda para pasar el verano. Su poblacion era de unos cuatro mil abitantes, sus calles limpias y espaciosas […] pero lo que hacia notable eran las hermosas casas de campo de algunos ricos propietarios. La Escandon con su espacioso parque á la inglesa, con su lago y con la infinidad de plantas raras y preciosas flores que alli habia. La de Barron, la de Frisac y otras que no recuerdo […] A los pocos meses de estar en Tacubaya, me encontraba una tarde sola en el jardín cortando unas violetas, oigo el trote de caballo, este se detiene detras de la reja, oigo que me dicen,¡“Se/ñorita”! alzo la cabeza y veo a un oficial elegantemente bestido y montado en un hermoso Caballo alazan ¿“Quien es usted? Le pregunte ¿“Como, Señori/ta, no me reconoce usted? Soy Miramon” “¡ah! ¡Mira/mon! ¿y cómo esta usted aquí?” le dije, acercandome a la reja. “Estoy de guarnición en Tacubaya, me contesto, con mi regimiento el 118 Ligero” “Lo ce/lebro le dije, “¿quiere usted entrar a saludar a mis hermanas?” No tengo, Señorita á quien dejarle encargado mi caballo, me boy, pero pronto volveré á hacer á ustedes una bisita”. |
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Miramón había cambia/do, su bigote habia crecido y le habia cubierto su grande boca, su estancia en la Capi/tal, habia emblanquecido su cutis enegrecido por el Sol ardiente del Sur y sus ojos parecian mas hermosos y brillantes que la última vez que lo habia visto.
Memorias manuscritas de Concepción Lombardo de Miramón. “Capítulo III °: Mi juventud, quienes fueron mis verdaderos maestros. Tenancingo. Querétaro, vuelta a México”, Fondo DCCCII -2.T.1, 1859-1917. colección del Centro de Estudios de Historia de México CARSO.
La paleografía es autoría de quien escribió este artículo; es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las diagonales indican cambio de renglón.
[1] Carl Nebel l Batalla del Molino del Rey (ataque al Molino del Rey) l c 1847-1851 l Litografía con gouache y acuarela l Mancha 27.4 X 43 cm l Papel: 45 X 59.5 cm
[2] Casimiro Castro l Tacubaya. Cartagena l Último tercio del siglo XIX l Acuarela sobre papel l 24.3 X 35.5 cm |

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