Mexico Diciembre 26 de 1864.// Excelentísimo Señor Don Ignacio Aguilar// Mi apreciable amigo y compañero// Supongo a usted muy tranquilo ya, rodeado/ de su estimable familia y con el conzuelo de que/ se estaran arreglando aqui satisfactoriamente los/ difíciles negocios eclesiasticos, por haber presentado/ el Nuncio sus credenciales; pero desgraciadamente/ ahora estan de peor condicion las cozas;[…].
Así se inicia la epístola de Joaquín Velázquez de León [1803-1882], ministro de Maximiliano de Habsburgo, remitida a su colega diplomático ante la Santa Sede, Ignacio Aguilar y Marocho [1813-1884]. En cuatro páginas, el célebre director del Real Seminario de Minería realiza un breve e intenso recuento de los sucesos políticos que se vivieron en nuestro país alrededor del cardenal Pedro Francisco Meglia, Nuncio Apostólico de Pío IX, y su encomienda para preparar el concordato entre Roma y el Imperio Mexicano sobre la nacionalización de los bienes eclesiásticos. Los dos políticos fueron miembros de la comisión que buscó un príncipe europeo para nuestro país, y abrigaban la esperanza de perpetuar un gobierno conservador y católico.
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[…] el/ Emperador le presentó nueve puntos de arreglo/ entre los que estan la tolerancia de cultos, y otro/ que verá usted en la copia que le mandaran, para los/ cuales el señor Meglia ha dicho que no tiene facul-/tades y como el Emperador no quiere ceder, nuestra/ situación es comprometida, pues quiere que desde/ el 1º. de Enero proximo rijan esas disposiciones, con-/venga o no el Nuncio lo que equivaldria a un rom-/pimiento con la Santa Sede, […].
Los citados nueve puntos se refieren a la libertad de culto, la transferencia de las rentas de los bienes confiscados al gobierno y la desaparición del fuero eclesiástico, entre otros, todos de carácter liberal, propio de Maximiliano, y estimulado desde su llegada a América en 1862 por su contraparte francés, Napoleón III, mediante el mariscal Forey. Estos acuerdos eran bien conocidos por los miembros mexicanos del gabinete imperial: Es necesario considerar que en este/ gravisimo asunto no ha podido obrar el Emperador/ con absoluta libertad, pues antes de venir ya la/ Francia y el Emperador Napoleón habrian contraido/ por medio del General Forey en su proclama o/ manifiesto de 12 Junio de 1863 compromisos que/ habia de sostener y a que se veia obligado con otras/ naciones y con esta misma, segun el espiritu/ francés. |
De las tierras galas también recibió Maximiliano la encomienda de mantener un gobierno moderado en un país con tendencias políticas opuestas a las de los conservadores:
La idea de que la mayoría de la nacion/ es de sentimientos liberales y que bajo estos/ principios es necesario gobernar; porque/ en los Departamentos mas puros, que visitó/ el Emperador, como Michoacan, dominen/ esas ideas, nos causa y nos causará, a lo/ que entiendo gravisimos males, pues/ los empleos se cubren en la mayor parte/ con liberales, los generales conservadores salen/ para paises extranjeros; el ejercito mexicano/ compuesto hoy con las tropas rurales de 35/ mil hombres se extingue, y es claro que/ estas fuerzas van a engrozar las filas de/ los disidentes y no bastaran después 80 mil/ hombres extranjeros, si es que pudieran/ mantenerze.//

A la fragilidad de la milicia propia del Imperio Mexicano se suma la presión que a nivel personal recibían los integrantes del gabinete de Maximiliano ante Roma, como de manera muy delicada indica Velázquez de León:
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El Sr. Meglia me visitó y entregó él/ mismo la Gran Cruz de San Gregorio [alta condecoración que recibe un fiel laico por un servicio leal realizado a la Iglesia] que su santidad/ el Pontifice Pio ix ha tenido la bondad de conceder-/me, y aunque no recibí comunicacion alguna/ sino solo el diploma y las insignias, escribiré/ al Cardenal Antonelli dando las gracias y a/ usted le doy mis agradecimientos por la parte/ que indudablemente ha de haber tenido.//
POST SCRÍPTUM Y NUEVOS SUCESOS
Aunque la carta fue redactada el 26 de diciembre, dos días después de que Maximiliano y Carlota presentaron a Meglia su plan imperial, su autor decidió anexar una larga postdata de acontecimientos frescos.
P.S.//28 de Diciembre// Ayer firmó el Emperador una carta al Ministro/ de Justicia y Negocios eclesiasticos Escudero y Echanove previnien-/dole le presente proyectos de ley para la ejecución de las leyes/ de reforma, en el concepto de revisar los contratos […] para la tolerancia/ cia [sic] religiosa; para la dotacion del culto y los minis-/tros y que los sacramentos todos se administren/ sin recibir obenciones parroquiales.
Los miembros mexicanos del gabinete imperial examinaron con desaprobación la renuencia del emperador a negociar con las autoridades papales.
Esto fué lo que/ con inmenso trabajo y discusión pudo sacarze para/ que durante tres meses que vaya y vuelva la noticia/ a Roma se convenga en los puntos en que no ha podido,/ convenir el Nuncio por falta de instrucciones, pues la res-/solucion fue primero que se pusieran en vigor todas e-/sas leyes a lo que nos opusimos, esperando que en este/ tiempo pueda lograrze el entablar el concordato/ para el cual dice el Nuncio que no tiene faculta-/des.[…] Inste usted/ por la revolucion activa, pronta y con amplitud,/ pues por asegurar el todo, tambien el todo vamos/ perdiendo y lo que es de mas consecuencia, la divi-/sion en los espiritus y la falta de tranquilidad/ en las conciencias, pendientes siempre de la/ decisión de su santidad.//
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Conocedor de la política internacional y la frágil situación interna de México, Joaquín Velázquez de León sabía que un error de diplomacia con la Iglesia Católica podría devenir en el fin del Imperio y la ruina de los conservadores.
Anuncié a usted hace tiempo aquella mali/hadada influencia que ha llegado a lograr triun-/fe y se establezca su politica, no cono-/ciendo el pais y creyendo de buena fé/ a los liberales, y esto creo nos condu-/cirá a una situación peor que las pasadas, y tal/ vez concluya con que el Emperador se vuelva/ a su Miramar y a nosotros nos cueste/ la cabeza.
El presagio funesto tomó un curso dramático aunque distinto del citado en su misiva: Maximiliano de Habsburgo perdió la vida en el Cerro de las Campanas ante un batallón de fusilamiento; Velázquez de León e Ignacio Aguilar y Marocho sobrevivieron muchos años al fallido proyecto imperial. |
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La paleografía es autoría de quien escribió este artículo, es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las abreviaturas se han desatado y para su identificación están subrayadas. Las diagonales indican cambio de renglón.
Carta de Joaquín Velázquez de León [1803-1882] a Ignacio Aguilar y Marocho[1813-1884] |
26 de diciembre de 1864 |
Manuscrito sobre papel |
Fondo IX-1, carpeta 3 legajo 311 |
Colección del Centro de Estudios de Historia de México CARSO |
27 x 21 cm
Charlet & Jacotin Photographie |
Retrato de Maximiliano de Habsburgo |
c 1860 |
Albúmina iluminada con temple |
8.8 x 5.4 cm
Retrato de Carlota de Habsburgo |
c 1870 - 1880
Albúmina iluminada con temple |
8.8 x 5.4 cm |

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