EVA MARÍA AYALA CANSECO | CURADURÍA E INVESTIGACIÓN

…O hours of past delight
For ever gone! When I beheld his hand
Dash on the canvass with creative might
Visions of fancy, as by magic wand!

JOHN ROMNEY SOBRE EL AURTORRETRATO DE SU PADRE

 

George Romney fue llamado The Admiral of the Blues por Tom, el hijo de su amigo el escritor William Hayley [1745-1820]. Un juego de palabras sobre los significados de: Blues en inglés azul en referencia al color, al distintivo del alto grado naval que reciben los marineros anglosajones y, por otra parte, a la melancolía, que a fines del siglo XVIII gozó de un lugar privilegiado en el arte británico en relación con la idea aristotélica de que todos los grandes hombres eran melancólicos. Definida también como expresión de las sensibilidades de un intelecto profundo, los artistas privilegiaron los gestos y actitudes de ese ánimo.

Romney volcó melancolía en su obra. La frágil personalidad no sólo obedeció a las ideas de su tiempo sino también a cuestiones genéticas. Por herencia paterna, él y sus hermanos tuvieron un padecimiento –estudiado por el Dr. Close de Ulverston – llamado ciclotimia, una variedad del trastorno bipolar relacionada con los artistas a lo largo de la historia, dado que en una de sus etapas el individuo pasa por momentos de genio creativo, eclosión de ideas, talento e hiperactividad seguidos por fuertes depresiones.
 

En la pintura del célebre retratista inglés, el blues está inspirado en los paisajes de infancia en la comunidad de High Coceen –situada en el estuario de Duddon– donde se aprecia una panorámica de Lakeland. En esta tierra de tormentas, neblina y brillantes atardeceres, el artista creció y al contraer nupcias dejó trunca su formación, al tiempo que desatendió a su hijo y a su esposa.
 
Luego del matrimonio se estableció en Londres y su carácter pasaba de estados de mediana euforia a la inactividad total. Sólo el estímulo de una atractiva relación con la joven amante de su amigo Charles Francis Greville (1749–1809), Emma Hart (1761-1815),  lograba devolverlo de la tristeza profunda.

 


El hombre en Cavendish Square

Con esta frase despectiva, Sir Joshua Reynolds (1723-1792) se refiere a George Romney, su antagonista, a quien consideraba un pintor marginal, pues no se sometía a las exigencias y usos de la Royal Academy que él lideraba. En Cavendish Square el maestro de Lakeland ocupó el antiguo estudio de Francis Cote, que pudo sostener dada la popularidad que alcanzó en el género del retrato. En sus diarios –que utilizaron Ward y Roberts para un catálogo razonado del autor– se ubican nueve mil personajes en menos de veinte años, de c. 1775 a c. 1795. Reputación que consolidó desde el principio de su carrera, a raíz de varias exposiciones acompañadas de buenas críticas en la prensa. Por otro lado, sus servicios no eran tan costosos y esto permitió que la clientela aumentara. Constantemente el estudio del artista era visto como pasaporte a los círculos selectos 3 de la sociedad británica, según lo describió el escritor William Hazlitt (1778-1830).

Un caballero inglés

En el siglo XVIII quienes posaban para un retrato seguían la tradición de acompañarse de amigos y parientes; a ellos se sumaban los visitantes del propio maestro. La comparación de las sesiones retratísticas con una puesta en escena ha dejado testimonios, como el de Hazlitt: […] Aparezco en mi propio juicio de la corte de la fisonomía, y me siento muy ansioso por recrear una idea de mí mismo, como si estuviera actuando en el escenario.4

 

El hombre del lienzo en Museo Soumaya aparece elegante y melancólico, características de su autor. El atavío propio de la época y no la vestimenta antigua de los retratos de Van Dyck, como lo acostumbraban Reynolds y Gainsborough, indicaban la pertenencia a la aristocracia. Romney modificó esos cánones y retrató a las personas en sus atuendos cotidianos.

Fascinado con la belleza, el encanto personal y la juventud, el artista británico resaltó esos atributos en sus modelos. Con talentoso pincel repercutió en múltiples encargos. La tenue carnación –como se exhibe en la obra– era vista por la sociedad como un aire de buena crianza.

 

El formato de tres cuartos fue el más económico que manejó. Detrás del burgués se mezclan los rojos y marrones que, en la década de 1780 a 1790, Romney utilizó con frecuencia. La vestimenta es elegante y sobria –levita azul en terciopelo de seda, corbata blanca, peluca empolvada de peinado sencillo– aunque sin la suntuosidad de los trajes aristocráticos o militares de alto rango. Los nobles ingleses fueron retratados de cuerpo completo con actitudes típicas del Grand Style y en el fondo de sus efigies los fastuosos States familiares. El óleo sobre lienzo del desconocido caballero inglés fue parte de la colección E. Bromberg y de Julia y Richard H. Rush antes de ser adquirido por Museo Soumaya.

El pintor y la musa

El tratamiento que Romney dio a las mujeres en sus lienzos fue mucho más poético que el de sus antecesores y contemporáneos. En 1781 conoció a Emma Hart Hamilton con quien vivió una intensa relación. A partir del primer encuentro realizó, en un lapso de diez años, unos cincuenta retratos de la bella actriz. Existen cientos de bocetos e incluso algunas pinturas en las que Emma no modeló. Durante mucho tiempo la colaboración entre el pintor y su musa fue interpretada como un affaire. Las últimas investigaciones demuestran que no fue así: el intercambio creativo fue crucial y repercutió en su pintura y en el arte escénico de Lady Hamilton. Museo Soumaya cuenta con una pequeña lámina de marfil que, a la manera del retrato en miniatura del siglo XIX, es una réplica de la primera obra que Romney hizo de su modelo representándola alegóricamente como Naturaleza.

Las obras de Romney, elegantes y melancólicas, poseen la tranquilidad de la que el maestro careció. Sus amigos decían que él era […] salvaje como el viento del Equinoccio 5 , su pasión se vertió en la pintura, en lo que él llamó […] aquellas deliciosas regiones de la imaginación.6

 

1 La traducción es de la autora de este texto: …Oh horas de pasados disfrutes /¡Para siempre perdidos! Cuando contemplaba su mano/Arrojar al lienzo con ímpetu  creativa/ Visiones de fantasía, ¡como surgidas de una vara mágica!
2 David A. Cross, “The Admiral of the Blues: Romney, Depression and Creativity” en Those Delightful Regions of Imagination. Essays on George Romney, Estudios de Arte Británico/ 9, División de Arte Británico de Yale Center, Reino Unido, 2002, p. 17.
3 Nadia Tscherny, “Persons and Property: Romney’s Society Portraiture” en Those Delightful Regions of Imagination. Essays on George Romney, Estudios de Arte Británico/ 9, División de Arte Británico de Yale Center, Reino Unido, 2002, p.49.
4 Shearer West, “Romney’s Theatricality” en Those Delightful Regions of Imagination. Essays on George Romney, Estudios de Arte Británico/ 9, División de Arte Británico de Yale Center, Reino Unido, 2002, p.145.
5 David A. Cross, Op.cit., p. 17.
6 Idem, p. 1.

[1] George Romney (Lancashire, Reino Unido, 1734 – Kendal, Reino Unido,1802)|Retrato de un caballero| c. 1780-1790 | Óleo sobre lienzo | 76.8 x 64 x 9 cm

[2] Seguidor de George Romney | Lady Hamilton como Naturaleza | c. 1900 | Gouache sobre lámina de marfil | Medallón adaptado de plata vermeil y vidrio plano | 4.7 x 3.7 cm

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