Historia de la
fábrica de Loreto y Peña
Pobre

El
lugar que hoy conocemos como Plaza Loreto, posee una historia
que se remonta hasta el siglo XVI, cuando estos terrenos eran
tan sólo parte de un predio ubicado en la antigua Villa
de Coyoacán. Aquí se estableció el molino
de trigo Miraflores en 1565, propiedad de Martín Cortés,
Marqués de Valle, hijo de Hernán Cortés
el conquistador de México.
A partir de la muerte del Marqués del Valle, como es
natural, el molino pasó a manos de otros propietarios
por venta, sin que ningún cambio importante sucediera
hasta el siglo XVII, en que su dueño Francisco Álvarez
construyó un obraje de telas en el área del molino,
razón por la que en 1604 sería enjuiciado por
carecer de licencia y cédula real.
A finales del siglo XVIII, esta propiedad ya había pasado
por numerosas manos y es probablemente alrededor de esta época
poco documentada, cuando el molino de trigo se convirtió
en molino para elaborar papel, haciendo uso del antiguo obraje.
En el año de 1750 que la propiedad fue adquirida por
el canónigo José Miguel Sánchez Navarro,
ya era conocida propiamente como una fábrica de papel
y más tarde se conoció con el nombre de "Nuestra
Señora de Loreto", que desde entonces se volvió
la patrona de los operarios. |
Para
el siglo XIX, se tiene noticia de que la fábrica era
rentada a José Manuel Zozaya, embajador y ministro de
México en los Estados Unidos, y que fue éste el
que estableció formalmente la primera fábrica
de papel del México independiente.
A principios de nuestro siglo, en 1905, la fábrica fue
escenario de un terrible incendio que devastó toda la
maquinaria, por lo que sus dueños, José Sordo
y Agustín Rosada, la vendieron en ruinas a Alberto Lenz
quien realizaría una exhaustiva labor por la reconstrucción
y rehabilitación del lugar.
Alberto Lenz no sólo volvió a poner en marcha
la fábrica sino que constituyó la sociedad anónima
de Fábricas de Papel Loreto y Peña Pobre, en 1928
y desde entonces hasta su muerte en 1951, fue una institución
muy próspera.
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Loreto y Peña Pobre continuó con sus actividades
hasta los años ochenta. La fábrica de papel Loreto
continuó temporalmente sus actividades, para luego trasladarlas
a Tlaxcala y la fábrica de papel Peña Pobre se
transformó en una zona de rescate ecológico. Posteriormente
los inmuebles de la fábrica de Loreto atravesó
por un proceso de reequipamiento urbano y rescate histórico
para convertirse en un centro cultural y comercial. |
Plaza Loreto es la culminación de este magno proyecto,
gracias al cual se restauró un inmueble histórico
para albergar la espléndida colección de arte
del Museo Soumaya. Por el rescate de la fábrica, Asociación
Carso A.C. recibió el premio ICOMOS en 1996, una tarea
similar se llevó a cabo con Plaza Cuicuilco |
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